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No recomendamos desengrasar la superficie con acetona, ya que el acetona se evapora muy rápidamente, lo que afecta la calidad de la limpieza de la superficie destinada a ser pintada.
No se recomienda el uso de diluyentes universales. El uso de un diluyente con composición desconocida puede resultar en la pérdida de adherencia, falta de fluidez adecuada de la pintura y defectos en el acabado.