







































Recomendamos siempre lijar la superficie entre la aplicación de dos productos diferentes para garantizar una textura uniforme y la adherencia de las capas posteriores. La superficie lijada también debe limpiarse y desengrasarse.
No recomendamos desengrasar la superficie con acetona, ya que el acetona se evapora muy rápidamente, lo que afecta la calidad de la limpieza de la superficie destinada a ser pintada.